jueves, 25 de septiembre de 2008

Grupo 14 "RELACIÓN FAMILIA Y ESCUELA: UN ESTUDIO COMPARATIVO EN LA RURALIDAD"

"RELACIÓN FAMILIA Y ESCUELA: UN ESTUDIO COMPARATIVO EN LA RURALIDAD"

Fuente Web: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-07052002000100007&script=sci_arttext



Análisis Critico de Grupo 14:

El estudio de los colegios rurales de la quinta región que presentamos en el siguiente artículo nos hace ver la importancia de la interacción entre familia y colegio, Tal como lo planteaba el texto, la escuela posee un rol socializador preponderante. Resulta ser esta institución la primera esfera en donde los niños salen de las burbujas familiares y se enfrentan a semejantes, a normas y reglas, y a un sinfín de actividades que los marcan en cuanto a su desarrollo personal y social. Es por ello entonces que nos parece sumamente importante que la escuela entienda la importancia de su rol, y no sólo remita sus planes educativos a operaciones matemáticas y una ortografía correcta. Consideramos que esta institución debe comprender su papel clave en el desarrollo de los individuos, y de una vez debe transformarse en un agente clave para la movilidad social de la persona. Cuando la familia falla en la socialización del individuo debe ser la escuela, como una institución igualitaria para todos, la que tome este rol y lo desarrolle de una manera correcta.

Es cierto que muchas veces se producen quiebres entre la familia y dicha institución, pero el texto revela algo que nos parece determinante: mientras mayor sea el grado de profesionalismo de la escuela, mientras se realicen las actividades correctas y se posea la infraestructura necesaria, la imagen de las familias hacia dicha esfera es positiva, lo que se traduce en un apoyo y un trabajo conjunto, lo que fortalece el proceso de socialización y educación.

En un futuro proceso de socialización es muy poco probable que se complete si estos dos actores (familia y escuela) no logran relacionarse. Más que estar centrada en la relación familia-escuela, el articulo tiende a enfocarse más en la relación comunidad-escuela, y a partir de ahí se desprende el rol de la familia como factor coadyuvante de esta. Este estudio comparativo es una excelente gráfica de las dificultades y peculiaridades que presenta la educación rural básica en Chile, sin negar por supuesto que cada caso tiene diversos matices que no nos permite caer en generalizaciones, pero que al fin y al cabo nos muestra diversos elementos comunes que comparten las escuelas rurales del país. Quizás el problema más notorio que rescata este estudio es la poca comunicación que hay entre profesores y padres, que se ve reflejado en las diferencias que existen entre las percepciones que tienen los apoderados respecto a lo que sus hijos quieren que sean a futuro y lo que los profesores creen que son esas percepciones de los apoderados.

El texto también nos muestra una cantidad de datos acerca de los dos establecimientos que deben ser tomados en cuenta, unos de relativa importancia son la percepción de profesores y apoderados (en su gran mayoría mujeres, ya que el rol de los hombres en la educación de los niños en sectores rurales bajo la línea de pobreza, es relativamente nulo por la fuerte cultura machista y la poca expectativa de movilidad social vertical.) en la cual podemos destacar la confusión de argumentos con respecto a las actividades que realiza el colegio y a la importancia que le atribuyen los apoderados a este. Este último punto es interesante para un análisis de socialización y pronosticar el futuro que adquiere la fuerza productiva.

Finalmente debemos mencionar que si los procesos de socialización no se desarrollan de manera pertinente y completa en la familia, dado los múltiples problemas que esta pueda tener (como se menciona en algunos pasajes del texto), el colegio debe asumir la responsabilidad de este vacío.














3 comentarios:

  1. Al leer este artículo reconocemos la importancia de esta temática como problema global de la educación, pero consideramos necesario ahondar en el problema particular que se da en la ruralidad, respecto del conflicto que se produce entre la educación formal y la cultura tradicional rural. Esto, dado que “en el ámbito educativo estas dos cosmovisiones se reproducen en forma diametralmente opuestas: La moderna es enseñada por programas de estudio escolarizados y operacionalizados a través de la escuela en mediación obligada del lenguaje escrito y; la local es enseñada y recreada socialmente en el diario vivir con la familia y con los vecinos mediante el uso exclusivo de las oralidades y la memoria individual y colectiva”1.
    Aún cuando la importancia de la familia es crucial para el desarrollo y la inserción de los niños en la escuela, y de manera transversal a las capas sociales, es muy diferente la realidad particular a cada una de estas, por lo cual se hace necesario, analizarlas por separado. Por otro lado, y como se señala en el artículo, la socialización siempre se enfoca en torno a “algo” y cuando la familia deja vacíos en cuanto a esto, la escuela tiene la obligación de llenarlos. Sin embargo, hoy en día la escuela no solo es un agente socializador, sino que también, se debe ver “como agente clave para la movilidad social de la personas”. Desde ahí podemos ver que el primer problema de las escuelas rurales, es la baja calidad de la educación, en función de la educación formal, “las escuelas básicas tienen escasa matrícula y es bien sabido que existen cerca de mil escuelas unidocentes con un solo profesor que atiende, simultáneamente, a alumnos de entre primero y sexto básico”2 esto genera de inmediato una brecha de enormes proporciones entre las oportunidades para estos niños y las que se entregan a los niños que viven en las cuidades, y que por ende, los estudios superiores por ejemplo, no se vean como una opción alcanzable.
    Como bien sabemos, es función del gobierno entregar la posibilidad de educarse a toda la población de manera igualitaria, sin embargo “hoy la subvención es pagada según la asistencia a clases o a los internados, con lo cual se tiende a castigar a las áreas rurales pobres con mayores dificultades de acceso”3. Lo que es insólito si se considera lo obvios que son los índices de asistencia a clases en zonas rurales. Sin embargo, el problema principal radica, en que aún cuando esto se solucionara -las subvenciones se entregaran de acuerdo a las necesidades de cada caso y se mejorara la educación de manera que posibilitara continuar estudios superiores- las zonas rurales presentan un problema mayor que no tiene que ver directamente con el financiamiento. Nos referimos al “choque cultural” que se produce entre la educación formal y las tradiciones rurales. “En la vida profesional hacemos un culto supremo al mundo moderno aunque estemos inmersos en un rico entramado de tejido social donde reina el saber popular, local, cotidiano, común, campesino, etc. En él se acumulan y se recrean dinámicamente transgeneracionalmente unas estructuras de significado que han garantizado la supervivencia del hombre a lo largo del tiempo”4. Sin embargo, estas se ven mermadas por la orientación de la educación moderna, cuya enseñanza implica la destrucción de estas estructuras anteriores. Esto no solo implica una confusión para los niños, o en el mejor de los casos una reorientación, sino que también un abierto conflicto con las familias de ellos, las cuales ven, generalmente, como innecesarias a estas nuevas pautas sociales. Implica un cambio de paradigma en la forma de vida de los campesinos que conciben la educación como la enseñanza de sus tradiciones, así como de las formas de producción, donde la organización familia juega un rol fundamental.
    Esto se puede articular al argumento presentado en el artículo respecto de que “el rol de los hombres en la educación de los niños en sectores rurales bajo la línea de pobreza, es relativamente nulo por la fuerte cultura machista y la poca expectativa de movilidad social vertical”. De aquí se puede entender mejor lo que se presentaba en el artículo leído como uno de los problemas mas importantes que se da en la educación rural, la relación entre apoderados y profesores en cuanto a las expectativas que se tienen del futuro de los niños. Puesto que existe poca comunicación entre estos sujetos no existe una comprensión a cabalidad de las necesidades de los niños como educandos, así como la orientación que debe adoptar esta educación para ser mejor aprovechada por ellos. Consideramos que aquí se establece el primer área de trabajo para lograr una inserción óptima de la ruralidad en la educación, o mejor dicho de la educación en la ruralidad, puesto que en la medida que se articule la primera, a las estructuras de la segunda, se podrá generar un nexo con estas comunidades, respetando su cultura, y dejando a su vez, un camino abierto a la educación formal, para quien así lo elija.

    1.- Nuñez, Jesus. “Formacion Docente y Saberes Locales: Una mirada desde la ruralidad”. Revista Digital eRural, Educación, cultura y desarrollo rural. Año 2 N° 3 Junio 2004, ISSN 0717-9898. rescatado en http://www.revistaerural.cl/JNR2.pdf el 28 de octubre de 2008.

    2.- García Llorente, Fernando. “Educación y Ruralidad” 21de Junio de 2006. Rescatado en http://escuelasrurales.wordpress.com/2006/06/21/educacion-y-ruralidad/ el 28 de Octubre de 2008

    3.- Ibíd.

    4.- Nuñez, Jesus. “Formacion Docente y Saberes Locales: Una mirada desde la ruralidad”. Revista Digital eRural, Educación, cultura y desarrollo rural. Año 2 N° 3 Junio 2004, ISSN 0717-9898. rescatado en http://www.revistaerural.cl/JNR2.pdf el 28 de octubre de 2008.

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  3. Comentario grupo 12

    Nos parece que el análisis realizado por el grupo número 12 al texto “Relación familia y escuela: un estudio comparativo en la ruralidad” es muy apropiado ya que ambas instituciones analizadas en el articulo son de gran relevancia en el desarrollo de las primeras etapas de vida de los individuos. Es por esto que el nivel de interacción que ambas instituciones tengan es de gran valor. Nosotros coincidimos con lo que señala el texto, de que la escuela como agente socializador “nunca opera sola, lo hace siempre en relación con la familia” por lo que es importante considerar “la calidad de la familia y de la escuela para el desarrollo biosicosocial y afectivo de los niños y niñas”.
    La familia es el primer agente socializador, y la responsable del proceso de transmisión cultural inicial del individuo, es por esto que la relación que ella establece con otras agencias socializadoras, van marcando el desarrollo del niño. A su vez el desempeño que presentan los niños en la escuela, se ve influenciado por la motivación de la familia, y una adecuada intervención de los padres puede producir cambios positivos, en el desempeño escolar de los alumnos.
    Es por esto que una alianza entre estas agencias; la familia y la escuela, marcaran el desarrollo de los niños y niñas ya que así como las experiencias sociales que ocurren en el seno de la familia son la base de la personalidad de estos, es en la escuela donde ellos aprenden a interactuar con otras personas que no forman parte de su familia y es ahí donde se va “entrenando a los individuos para especializarse en los diferentes roles productivos y en la mantención de la sociedad”, como señala el texto estudiado.
    La familia ya no desempeña el rol socializador totalizante que poseía antiguamente, ahora son otros agentes sociales los que han asumido gran parte de las funciones que tiempo atrás pertenecían a la familia.
    Es primordial que exista un vínculo entre la familia y la escuela, ya que la educación de los niños y niñas se ve favorecida cuando ambas agencias entran en colaboración mutua.

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